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“No puedes cambiar el viento, pero puedes ajustar las velas para alcanzar tu destino”
Paulo Coelho

¿Cómo esta pandemia y crisis actual, en lugar de detener o hacer retroceder, logra impulsar una comunidad educativa, llevándola a experimentar grandes avances y estrategias, manteniéndola como una oferta educativa de alta calidad aún durante el Covid-19?

Cuatro pilares hoy día se unen para dar como resultado una educación que avanza y no se detiene: la alfabetización tecnológica, ser una comunidad que comparte sus aprendizajes, el fortalecimiento de la familia como eje central y la capacidad de resiliencia, de respuesta y de adaptación.

Alfabetización tecnológica

Es sorprendente saber que de un día para otro, no es viable llevar a los niños a las aulas, entonces la pregunta que surge es cómo lograr conectarse, estar cerca a pesar de la distancia, verse, reír, aprender y comunicarse. Definitivamente, la tecnología es el canal para lograrlo, sin embargo al inicio no todos los padres o estudiantes conocen la manera de hacerlo, las herramientas que están a su disposición y lo útil, fácil y dinámico que puede llegar a ser.

Los temores del inicio a raíz del desconocimiento se van convirtiendo en pasos seguros, que luego generan confianza y despiertan habilidades que estudiantes, padres y maestros no conocían de sí mismos. Todos sin excepción lo logran, usan sus correos electrónicos, acceden a aplicaciones, amplían su vocabulario con nuevos términos como drives, hangouts, meets entre un sinnúmero de nuevas palabras en un contexto virtual.

Una comunidad que comparte sus aprendizajes

En educación como en la vida misma, las personas desarrollan sus habilidades por el contexto en el que crecen, por ello y en especial las nuevas generaciones de maestros piensan y ejecutan sus acciones tan rápido y a la vez de manera tan desprendida que comparten sus conocimientos con agilidad  y claridad.  Es así como, en menos de dos meses los tutoriales de nuevos descubrimientos para hacer mejor la labor educativa en un ambiente virtual, permiten que equipos docentes se actualicen, aprendan y desarrollen clases creativas gracias a la generosidad de las personas que los componen: pizarras interactivas, herramientas de extensiones y muchas mas nuevas ideas surgen y se comparten todos los días para lograr enseñar con calidad.

Fortalecimiento de la familia como eje central

Es en el hogar, rodeados de los seres que más amamos y más nos aman, donde se afianza la motivación por aprender, y por ello gracias a los vínculos afectivos que están establecidos en las familias, es que hoy por hoy padres y madres se han convertido en coeducadores y apoyo fundamental del aprendizaje,  siendo la extensión de las manos, oídos y ojos de los maestros. Adicionalmente, más que nunca las familias tienen un gran reto por delante, referente al establecimiento de rutinas, hábitos, reglas, y espacios organizados como ambiente propicio para sus hijos al estar aprendiendo desde casa.

Capacidad de resiliencia, de respuesta y de adaptación

Definitivamente los seres humanos que componemos las comunidades, de acuerdo a la capacidad de sobreponernos a las dificultades, sacamos provecho de ellas y logramos tener una mejor versión de nosotros mismos. El actuar rápido para asegurar el bienestar colectivo, generando una toma de decisiones acertada sumado ser adaptables a las demandas de una crisis como la actual, permite dar continuidad a los proyectos educativos de años de construcción.

Lo anterior, es lo vivido en este tiempo de Covid-19 en el colegio Nueva York, somos una comunidad educativa que avanza y no se detiene, que crece en medio de una circunstancia adversa, que afianza a sus estudiantes, familias y maestros en pro de alcanzar nuestro principal objetivo: formar mejores seres humanos que se destaquen por sus resultados académicos óptimos.

Escrito por Ginna Paola Puerta 
Directora Bachillerato Junior CNY